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La música de órgano de Bach en el órgano de Liétor

El quinto concierto incluido en el ciclo JSCBACHORIGINAL organizado por Universidad Popular y patrocinado por Libreria Popular, Fundación Byotic y Automóviles Villar y con la colaboración de La tribuna de Albacete y Bodegas Cristo de la Cruz.

Se interpretarán las siguientes obras:

Concierto in a-Moll BWV 593 
del concierto en la menor op.3 nº. 8 De A. Vivaldi Nun freut euch, lieben Christen gmein BWV 734

Corales del “Orgelbuchlein” Wenn wir in höchsten Nöten sein BWV 641 Ich ruf’ zu dir, Herr Jesu Christ BWV 639 Wachet auf, ruft uns die Stimme BWV 645 de los 6 corales Schübler

Praeludium et fuga en Do BWV 549

Corales de la colección Neumeister Der Tag, der ist so freudenreich BWV 719 Herzlich lieb hab ich dich, o Herr BWV 1115 Herr Gott, nun scheleu de Himmel auf BWV 1092

Toccata con fuga en re menor BWV 565


NOTAS AL PROGRAMA

A la etapa de Weimar (1708-1717) corresponden los arreglos para órgano de conciertos italianos o al menos compuestos se-gún las formas de hacer de los autores del sur. No son transcripciones en sentido estricto, porque Bach no sigue nota por nota a su modelo, sino que realiza adaptaciones para órgano, añadiendo, suprimiendo o acomodando al teclado el original. El Concierto BWV 595 aparece también en una ver-sión para clave (BWV 984), que se considera anterior. En este concierto la escritura violinística de Vi-valdi es transformada con gran éxito para el teclado. Esto impli-ca un grado muy alto en las demandas de agilidad por parte del organista en los tiempos extremos. Johann Sebastian Bach, como organista y devoto luterano, tenía un natural interés en el coral. En los 170 corales que compuso para órgano están representados todos los tipos conocidos en el Barroco. Además, al igual que en otras forma de composición, Bach llevó el coral a la cumbre de la perfección artística.

El Orgelbüchlein (Pequeño libro para órgano) que el maestro compiló en Weimar y durante los primeros años en Cöthen, está formado por pequeños preludios corales, que están planificados con fines de enseñanza, algo característico en Bach y que podemos ver también en El Clave bien Temperado.

En la portada del Orgelbüchlein figura la siguiente inscripción: “Pequeño libro para órgano, en el que se imparte al organista principiante una guía de toda suerte de maneras de desarrollar un coral, y también para mejorar su técnica de los pedales, puesto que en estos corales el pedal está tratado por completo como ‘obbligato’. En ellos la melodía se oye una vez de forma completa y fácilmente reconocible. Algunos tratan la melodía en canon y tres de ellos la presentan con adornos bastante elaborados. Con frecuencia las voces acompañantes no derivan de motivos de la melodía del coral sino que están construidas sobre un único motivo independiente. Bach nunca utiliza recursos descriptivos como simples ornamentos superficiales, sino que lo hace como una forma de presentar la significación musical íntima de un pasaje.

El Preludio y fuga en do menor BWV 549 consta de tres partes. una introducción lírica, una sección fugada y una coda libre en estilo improvisado. La amplia fuga se despliega a partir de un tema presentado en el preludio. Los pasajes rápidos en el pedal contribuyen decisivamente a incrementar la sensación de brillantez.

Toccata y fuga en re menor BWV 565 es sin duda, la obra organística bachiana que más ha calado en el gran público, lo que ha acarreado el tributo de una multitud de adaptaciones y falsificaciones, con una lista de versiones para piano de Tausig a Busoni, o la sinfónica de Stokowski. El obligado retorno a lo prescrito por el compositor nos enfrenta con una conseguida, extraordinaria página de juventud (antes de Weimar, antes de 1708), a la que sin embargo parte de la crítica niega la condición de resumen del lenguaje del autor para el instrumento. El estilo general tiende a reunir elementos eclécticos, pero Bach logra salvaguardar la unidad estética de la obra. Es patente el carácter improvisatorio en las cascadas de notas de la toccata —trinos, recitativos bruscamente interrumpidos por silencios—; se reconoce en su interior una disposición tripartita, aun bajo el discurso de libre invención, sore todo por el lirismo de las secuencias extremas. La regularidad y formalismo de la fuga, que acaso procede de una original para violín perdida, contrastan radicalmente con la primera parte del díptico; su desarrollo proviene de la sección inicial, muy rapsódica, de la toccata.

Alfonso Sáez Docón

Natural de Liétor (Albacete), comienza sus estudios musicales en el Conservatorio de Música de Albacete, donde realiza cursos de piano y saxofón.

Inicia sus estudios de órgano en el Conservatorio Superior de Música de Valencia, bajo la dirección de Vicente Ros continuando posteriormente en el Conservatorio de Salamanca con Luis Dalda para finalizarlos en Murcia con la tutela de Javier Artigas.

Licenciado en Historia y Ciencias de la Música en Salamanca, Maestro en Educación musical, ha participado en varios cursos de dirección con el maestro García Asensio y José Luis Martínez; de interpretación al órgano con los profesores Francis Chapelet, Franco Colamarino, Andreas Schröder, Jose Luis González Uriol, Guy Bovet y Wolfgang Rübsam; así como diferentes cursos y seminarios de pedagogía musical.

En la actualidad es profesor de órgano en el Conservatorio Profesional de Música de Murcia, dirige el Orfeón de La Mancha de Albacete, es co-organista en la iglesia de Santiago Apóstol de Liétor y miembro de la “Capilla Antigua de Chinchilla”, con quien ha grabado varios discos.
Fuente del Articulo: La Cerca
Ultima modificacion el Lunes, 11 de Enero de 2016 09:30
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